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Continuamos por nuestros caminos que, al no existir, los vamos creando a cada paso. Siempre atentos a nuevas posibilidades y nuevas maneras de ver.
Observamos qué hacer en el exterior. y a veces, cuando está ya todo en calma y nos parece que ya hemos cambiado y que ya tenemos superado un tema… aparecen señales.
Son señales reales. Son indicaciones claras que te llevan a otros puntos que pensabas que ya tenías resuelto.
Miras la señal, te acercas y la tocas. Es real. La sientes. Y ves que de verdad resuena en ti.
Algo te remueve muy profundo. Y clamas en ti que esto ya estaba resuelto. Que esto ya no forma parte de tu vida.
Sin embargo, está delante tuyo. y te remueve.
El sentir te lleva a querer tomar esa dirección e ir hasta el final. Pero los miedos te detienen. Has construido un camino largo y te has tenido que superar muchas veces para llegar donde estás.
Y ahora de repente, viene una señal que te hace replantearlo todo.
Lo que crees, lo que vives, lo que sientes y si estás creando un camino con corazón.
Miras la señal, te acercas a ella y te vibra. Sabes que es real y que quieres ir por ahí.
Así que vas a tu jardín y lo desbrozas. Quitas todo lo que te impide seguir el nuevo camino, que no sabías ni que tenías allí esas malas hierbas.
Tomas aire y una vez has desbrozado el jardín, te convences, sueltas el control y das un paso hacia allí. No sabes dónde te va a conducir.
Has visto nuevos miedos que tenías a soltarlo todo, a vivir otras cosas, a andar otros caminos y a fluir con la vida.
Das un paso hacia el camino y la nueva señal.
Ya te has convencido y estás íntegro contigo mismo.
Y de repente, aquello que parecía tan solido y claro. Desaparece.
Desaparece la señal, desaparecen las ganas y sobretodo, desaparece tu sentir. Sólo vuelves a quedar tu solo, con tu jardín.
Te das cuenta que no era lo que te esperabas mentalmente. O que sólo ha sido un espejismo. Una ilusión.
A eso yo le llamo falsas señales.
No es que no existieran. Ha sido real. Y aquí erradica la magia de todo.
Si no la hubieras sentido MUY REAL, no habrías desbrozado tu jardín. Habrías continuado con todo ello dentro de ti, oculto y pensando que estabas «trabajado».
No te habrías enfrentado a tus límites y los habrías cruzado.
Aunque su existencia, era solo para que desbrozaras una nueva parte del jardín que habías obviado. no porque no fuera un camino a recorrer, en sí.
Estos caminos no es que sean para recorrer, si no que son para ensencharte a ti mismo y darte cuenta donde aún te queda algún límite mental; y liberarlos.
Y la única manera de saber si es una Señal, o una Falsa Señal. Es armarte de valor y dar un paso adelante.
Así que, ¡ánimo!
No sabes dónde vas… y esa es la magia.
Y si es una falsa señal, seguro que habrás aprendido nuevas capacidades que más delante usarás.
Plantearte dejarlo todo e irte a vivir a Nueva Zelanda, dentro de 5 días, es un ejercicio mental donde ves tus ataduras.
Pero hasta que no te encuentras en la situación de que REALMENTE te vas, no ves tus ataduras, o las cosas que tenías pendiente.
Y cuando ya has hecho todo lo que tenías pendiente y te has liberado de tus ataduras, al final puede que no vayas.
Pero lo que has aprendido, no tiene precio
Falsas señales… o Señales verdaderas que son para que continúes «tu camino»… o Señales verdaderas que son para que te quedes en tu jardín más limpio….
Y, ¿es que, de verdad, importa?