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Este escrito está dedicado a los amigos de MordiendoLaManzana (www.facebook.com/CanalMordiendoLaManzana).
Nos hablan de la iluminación como un objetivo a conseguir. De trascender las emociones y ser completamente transparente. Como si el sueño idílico fuera irse a vivir encima de una montaña y cultivar tus propios alimentos. Esa es la meta culminación de todas las personas iluminadas. Seguro que si has escuchado algo del «mundo alternativo» has llegado alguna vez a esta idea.
Es como si, para ser bueno y estar conectado con el mundo tienes que ermitaño. Desentenderte de la sociedad y vivir en tu mundo, a parte de todo.
¿De qué nos sirve irnos a meditar a una montaña y hablar con las cabras cada día; estar en solitud y sentirte el ser más iluminado y perfecto de la tierra, si no lo vas a compartir con nadie? ¿O vivir en un convento?
¿De qué nos sirve si no podemos ayudar a nadie? Nuestro legado muere con nosotros.
No necesitamos a nadie; somos naranjas enteras. Experimentamos nuestra completitud en compañía. He aquí una paradoja.
Como leí en un libro; si quieres saber si estás iluminado, pasa una semana viviendo con tu familia. Si conservas esa paz, entonces estás iluminado de verdad.
La realidad difiere mucho de lo que nos han enseñado.
Vivimos en sociedad. Nacimos en un colectivo de personas que crean ciudades y pueblos. Crean esperanzas y buscan maneras de ser felices. Y nosotros estamos vinculados a ellos, tanto si nos gusta, como si no. Tanto si sabemos cómo nos aportan como si no.
No podemos saltar de repente a la individualidad y creer que vamos a ser felices.
Los humanos, como especie, somos un animal social.
Forma parte de nuestra naturaleza querer ayudar a las personas de nuestro alrededor. Y de hecho, forma parte de sentirnos bien.
Así que, aunque sólo sea egoistamente, vamos a querer ayudar a los demás.
La mejor manera de sentirnos bien es ayudando a la sociedad. A las personas de alrededor. Puede ser la familia directa, aunque nos vamos a sentir mejor cuantas más personas ayudemos.
No sirve de nada saber que somos buenas personas y que hemos salido de situaciones difíciles. Situaciones de las que otras personas aún no pueden salir de ellas.
La felicidad está en poder compartir aquello que sabes y tus experiencias. Tu ayuda y conocimiento.
Si sólo tienes objetivos para ti, más tarde o más temprano los vas a cumplir.
En cambio, si entre tus objetivos incluyes objetivos que afecten a la sociedad, estos van a ser más gratificantes y a más largo tiempo.
Dejas huella en el mundo. No importa la cantidad de personas que ayudes, sólo con una ya es suficiente para sentirte mejor.
Como dice mi abuelo: mientras me sea útil estaré vivo. Si me aburro, me moriré. Así que dadme cosas a hacer
La espiritualidad no tiene nada que ver con la austeridad, escasez y pobreza. Estamos en un mundo, y para poder ayudar a la sociedad, a las personas de tu alrededor y poder montar proyectos necesitas dinero. Necesitas poder atraer el dinero que necesites para crear aquello que desees.
Así que es muy importante, que de la misma manera que aceptas estar en sociedad y formar perte de ella para ayudarla, de la misma manera que ésta te ha ayudado (y te sigue ayudando a ti), tú también la ayudes.
Por más que sea criticado el capitalismo, a todos nos va bien. Ha traído el desarrollo tecnológico y la comodidad. Esta comodidad es buena y necesaria para que podamos dedicar nuestro esfuerzo creador a otras cosas: ¿o aún quieres ir a buscar el agua de cada día a 5km andando y lavar la ropa en el rio? por no hablar de cocinar, ducharte o obtener tus alimentos.
En vez de criticar, vamos a dedicar tiempo a pensar cómo se puede mejorar lo que hacemos día a día. Nuestro mundo y nuestra sociedad.
¿Cuál es el granito de arena que aportarás tu? Al igual es muy pequeño, pero no sabes qué personas van a ver lo que haces y les va a volar la imaginación a otro punto.
Una vez has llegado a una comprensión superior, lo único que queda es dirigirte a la sociedad y ayudarla.
Si quieres saber si estás iluminado, pasa una semana con tu familia…entonces, no estoy iluminado, apenas puedo pasar unas horas jajajajaja
El primitivismo a lo único que lleva al final es a averiguar que ese no es el camino de la humanidad, no podemos volver al origen porque ya no somos los mismos…aunque un retiro temporal, puede estar bien.
Saludos.